CORAZON NO LLORES
Corazón no llores,
¡qué le vamos hacer!
Si el destino se opone,
imposible volver.
Si el rosal no está muerto,
ni sus flores marchitas están,
si nos abren las puertas
de la felicidad;
si la fe no está muerta,
algún día volverá,
si la fe no está muerta,
algún día volverá.
Yo vivo con la pena
de amarla ciegamente
con loco frenesí.
Yo sé que ella me quiere,
que todo lo que tiene
me pertenece a mi.
Yo sé que está sufriendo,
que se está consumiendo
de tanto padecer.
Y yo me estoy muriendo
porque el destino dice
que ya no puede ser,
ya no puede ser,
ya no puede ser.
Ya no puede ser,
ya no puede ser,
ya no puede ser.