CREPUSCULAR
Ya va muriendo la tarde,
ya las flores se duermen,
ya es la hora crepuscular,
ya va llenándose el cielo
de brillantes luceros
bajo el manto lunar.
Y en un idilio sagrado
se besan las olas del mar;
todo es caricia y amor
cuando es la hora crepuscular.
Ah, porque las tardes me dan tristezas,
me hacen llorar;
tal parece me dicen adiós
y que nunca, nunca más volverás.