DON CAIMITO


Don Caimito, me han dicho
que es usted blandito.
Don Caimito, y dicen,
que también muy babosito.
Y para comerlo a usted primero
es preciso usar un buen babero.
Don Caimito, le puedo asegurar
que si le gusta babear,
al zafacón va usted a parar.