DON ELEFANTE
Con su paso vacilante,
con su trompa por delante,
allá va Don Elefante
quién sabe, donde va.
Plas, plas, plas, plas.
De tan viejo los colmillos,
se han tornado en amarillos,
y parecen dos palillos
que sirven pa' mascar.
Ra, ra, ra, ra.
Ah, Don Elefante,
váyase a bañar, váyase a bañar,
se ve de mal talante
y el señor Elefante
no se debe abandonar.
Ah, Don Elefante,
váyase a planchar, váyase a planchar,
se ve muy arrugado,
y un señor tan bien formado,
no se puede abandonar.