MI PROVISA


Yo te he querido, linda eres, tú lo sabes.
No soy dichoso si no tengo un consuelo de amor.
Yo en mis cantares, mis ternuras te quiero ofrecer.
Tú serás mia, dame un consuelo, linda mujer.

Si en los altares del cielo divino
tú me exigieras todo mi amor,
yo allí te juro ser siempre tuyo,
te juro ser tuyo delante de Dios.

Y después de unidos ¡qué feliz seré
con la que quiero con frenesí!
Ya se ha cumplido ¡ay, qué placer!
Todo ha acabado, ya soy feliz y no moriré.