NO ENCONTRE LO QUE BUSCABA
Loco de rabia y despecho
resolví en cierta ocasión
abrirle a mi amada el pecho
y arrancarle el corazón.
La aceché fiero y con calma
y con un largo puñal
rasgué el pecho virginal
de aquella mujer sin alma.
Y cuando a mis pies la ví,
gritos terribles lancé
y mis manos sepulté
en la herida que le abrí.
Busqué, busqué con tesón
mas no hallé lo que buscaba;
la mujer que tanto amaba
no ten¡a corazón.