SANTUARIO SAGRADO
Las flores que adornan tu tumba
lloraban al verme llorar
y un sauce tristón sollozaba
al ver mi tristeza, mi eterno penar.
¡Que triste está el cementerio,
silencio, quietud, compasión;
las almas vagando en penumbra,
recuerdo y olvido, oh, que ingratitud!
Santuario de mármol y flores,
muy pronto ya verás mi cruz,
¡Yo vivo una vida tan triste!
Mi alma esta muerta, sin vida ni luz.